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Cultura

Georgia brilló en Madrid Fusión: una celebración de sabores, historia y tradición

En la última edición de Madrid Fusión, uno de los eventos gastronómicos más destacados a nivel mundial, Georgia reafirmó su lugar como un destino imprescindible para los amantes de la gastronomía y el buen vino.

Publicado por:
Ana Gómez González

Con el liderazgo del reconocido chef Davit Narimanishvili, chef ejecutivo del restaurante Nunuka en Madrid, este pequeño país del Cáucaso demostró por qué es una joya cultural y culinaria en la encrucijada entre Oriente y Occidente.

Desde hace algún tiempo, Georgia ha captado la atención de los foodies más inquietos, aquellos que buscan experiencias nuevas, auténticas y emocionantes. Su rica tradición culinaria, combinada con un enfoque innovador, ha hecho que su cocina trascienda fronteras. En Madrid Fusión, Georgia volvió a ser el centro de atención al compartir lo mejor de su gastronomía, su milenaria tradición vinícola y la hospitalidad que define a su pueblo.

Una gastronomía que es más que comida

Lo que distingue a Georgia no es solo la calidad de sus ingredientes o la profundidad de sus sabores, sino el contexto social en el que se vive la comida. La gastronomía georgiana no se reduce a platos deliciosos; es un acto social, una celebración en la que la comida, la bebida y los brindis se convierten en un lenguaje universal de unión y hospitalidad.

La mejor manera de experimentar esto es a través de una "supra", la tradicional mesa georgiana que puede extenderse durante varias horas. Durante la supra, los comensales se reúnen para compartir platos abundantes y variados mientras participan en una serie de brindis ceremoniales dirigidos por un “tamada” o maestro de ceremonias. Este evento en Madrid Fusión permitió a los asistentes sumergirse en esta experiencia única y comprender cómo la comida y la bebida se convierten en herramientas para conectar con los demás.

Los platos emblemáticos de la cocina georgiana

Georgia cuenta con una gastronomía que combina ingredientes frescos, técnicas tradicionales y sabores únicos. Durante Madrid Fusión, los asistentes tuvieron la oportunidad de descubrir algunos de los platos más representativos de este país:

Khachapuri

Uno de los platos más icónicos de Georgia es el khachapuri, un pan recién horneado y relleno de queso que cautiva desde el primer bocado. En su versión más tradicional, este pan lleva lmeruli, un queso blanco suave originario de la región de Imereti, aunque también se utilizan otros quesos como el Sulguni, conocido por su textura elástica y su sutil sabor ácido. Este plato se convirtió en uno de los favoritos de quienes asistieron al evento, destacándose por su sencillez y su irresistible sabor.

Khinkali

Otro protagonista fue el khinkali, una especie de empanadilla en forma de nudo rellena de carne jugosa, originaria de las montañas del Cáucaso. Aunque cada región de Georgia tiene su propia interpretación, la técnica para comerlos sigue siendo la misma: morderlos delicadamente para disfrutar primero del caldo en su interior y luego saborear la masa y el relleno. Esta combinación de técnica y sabor convirtió al Khinkali en una experiencia culinaria interactiva que encantó a los presentes.

Mtsvadi

El mtsvadi, conocido como la barbacoa georgiana, también fue una de las estrellas del evento. Hecho con carne de cerdo autóctono, este plato es un homenaje a las reuniones al aire libre, donde la preparación de la comida se convierte en una actividad social. Su sabor ahumado, realzado con especias locales, lo posicionó como una de las propuestas más memorables del día.

Pkhali

Para los amantes de los vegetales, el pkhali ofreció una opción deliciosa y sorprendente. Este plato vegetariano combina hojas verdes, como espinacas o repollo, con nueces molidas, vinagre, hierbas y especias. El resultado es un plato lleno de textura y sabor que demuestra que los ingredientes más simples pueden transformarse en algo extraordinario cuando se combinan con creatividad y técnica.

El legado vitivinícola de Georgia

Si la comida es el alma de Georgia, el vino es su corazón. Durante Madrid Fusión, el país destacó su legado vitivinícola, que se remonta a más de 8.000 años, posicionándolo como la cuna del vino. Con más de 500 variedades de uvas autóctonas y 10 denominaciones de origen, Georgia mostró la riqueza y diversidad de su tradición vinícola, especialmente a través de la técnica del qvevri, un método ancestral de fermentación y envejecimiento del vino.

El qvevri es un recipiente de arcilla similar a una ánfora, que se entierra bajo tierra para permitir una fermentación natural. Este proceso, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO, no solo preserva la pureza del vino, sino que también aporta un sabor único que encantó a los asistentes a la Wine Edition del evento.

Entre los vinos presentados, destacaron los elaborados con uvas autóctonas como la rkatsiteli y la saperavi, que ofrecieron una experiencia sensorial inolvidable. Mientras que los vinos blancos sorprendieron por su frescura y notas frutales, los tintos conquistaron con su cuerpo y carácter intenso.

El chacha y los cócteles georgianos

Ninguna supra estaría completa sin el chacha, el aguardiente tradicional de Georgia. Hecho a partir de la destilación de uvas, el Chacha fue presentado en su versión más pura, pero también como base de cócteles innovadores.

Entre las propuestas, destacó el sakartvela, una mezcla de Chacha, vodka de limón y vermut rojo, así como el tbilisi, que combina Chacha con licor de cereza, azúcar y zumo de limón. Estas opciones ofrecieron a los asistentes una manera divertida y accesible de disfrutar de esta bebida tradicional.

La participación de Georgia en Madrid Fusión no se limitó a mostrar su cocina y sus vinos; fue una invitación a descubrir la esencia de un país que utiliza la comida y la bebida como puentes para conectar con el mundo. Su hospitalidad, reflejada en cada detalle de la experiencia, dejó una impresión duradera en todos los que tuvieron la suerte de participar.

El evento, que tuvo lugar el pasado 29 de enero en la Wine Edition, a las 13:00 horas, fue un recordatorio de que la gastronomía georgiana no es solo deliciosa, sino también profundamente cultural. Georgia dejó claro que su riqueza culinaria, combinada con su milenaria tradición vinícola, la posiciona como un destino gastronómico imprescindible.

Para aquellos que no pudieron asistir, Georgia sigue siendo un destino que vale la pena explorar. Ya sea a través de una visita al país, una cena en un restaurante georgiano como Nunuka en Madrid, o simplemente probando alguna receta en casa, descubrir los sabores de Georgia es una experiencia que va más allá de lo culinario.