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La Michelada: un cóctel mexicano muy refrescante

Refrescante, versátil y llena de carácter, la michelada es una bebida que representa el espíritu creativo y festivo de México.

Publicado por:
Ana Gómez González

Perfecta para los días calurosos, para acompañar una comida típica o incluso como remedio matutino para la resaca, la michelada ha trascendido fronteras y hoy se disfruta en diversas versiones alrededor del mundo.

En este post te cuento su historia, origen, formas de preparación y cómo ha evolucionado hasta convertirse en un ícono de la coctelería mexicana.

Orígenes de la michelada

La michelada tiene su origen en México, aunque sus raíces exactas son objeto de debate. La teoría más aceptada sitúa su nacimiento en los años 70 en el Club Deportivo Potosino, en San Luis Potosí. Allí, Michel Ésper, un socio del club, tenía la costumbre de pedir su cerveza acompañada de limón, sal y hielo, servida en una copa llamada chabela. Este cóctel simple, pero innovador, comenzó a popularizarse entre los demás miembros del club, quienes empezaron a pedir “una limonada como la de Michel”.

Con el tiempo, la frase se acortó a “michelada” y, más tarde, el término evolucionó para significar "mi chela helada", donde "chela" es el término coloquial mexicano para cerveza.

Otra versión asocia el nombre con el término inglés “chilled”, que significa frío o helado. Según esta teoría, la pronunciación adaptada al español habría dado lugar a “michelada”. Sea cual sea su verdadero origen, lo cierto es que esta combinación de cerveza helada y limón se consolidó como una bebida imprescindible en la cultura mexicana.

Evolución de la michelada: del club potosino al mundo

Lo que comenzó como una mezcla sencilla de cerveza con limón, sal y hielo pronto se transformó en un cóctel más complejo. A medida que la michelada ganaba popularidad, los mexicanos comenzaron a experimentar con nuevos ingredientes, agregando salsas picantes, salsa inglesa y hasta jugo de tomate.

La michelada no tardó en convertirse en un fenómeno cultural, expandiéndose por todo México y luego por América Latina. Su versatilidad le permitió adaptarse a diferentes gustos y climas, dando lugar a variaciones regionales que enriquecen la tradición original.

Cómo preparar una michelada tradicional mexicana

La michelada tradicional es fácil de preparar y solo requiere unos pocos ingredientes que, probablemente, ya tienes en casa. Aquí te mostramos cómo hacerlo:

Ingredientes

1 cerveza clara, muy fría

1 lima o limón

Sal (para escarchar el vaso)

Chile en polvo (opcional, para escarchar)

1 cucharadita de salsa inglesa (Perrins o Worcestershire)

1 cucharadita de salsa picante (como Tabasco)

Hielo al gusto

Preparación

Escarchar el vaso: humedece el borde del vaso con un poco de jugo de limón. Luego, pásalo por un plato con sal o una mezcla de sal y chile en polvo para darle un toque extra de picante.

Mezclar los ingredientes: llena el vaso con hielo y añade el jugo de limón, la salsa inglesa y la salsa picante.

Añadir la cerveza: finalmente, vierte la cerveza muy fría en el vaso. Remueve suavemente para mezclar los sabores sin perder el gas de la bebida.

Variaciones de la michelada

La creatividad mexicana no conoce límites, y esto se refleja en las numerosas variaciones de la michelada. Aquí te presentamos algunas de las más populares:

1. Chelada

La chelada es una versión más sencilla y ligera de la michelada tradicional. Se prepara únicamente con cerveza, limón y sal, sin incluir picante ni salsas. Su simplicidad la hace perfecta para quienes buscan una bebida refrescante con un toque ácido.

2. Michelada cubana

En esta versión, originaria de Cuba, se eliminan los ingredientes picantes como el chile o la pimienta, pero se mantiene la combinación de limón, salsa inglesa y salsa picante. Aunque es menos picante que la mexicana, conserva su carácter y frescura.

3. Michelada con zumo de tomate

Esta variante, muy popular en algunas regiones de México, incluye jugo de tomate como ingrediente principal. Su sabor es más robusto y a menudo se le añade un toque de caldo de almejas o frutos de mar deshidratados, lo que le da un perfil salado y umami.

4. Michelada frutal

Algunas regiones tropicales han adaptado la michelada incorporando frutas como mango, tamarindo o piña, junto con picante y limón. Estas versiones son ideales para quienes buscan un toque dulce y exótico en su bebida.