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Cultura

La uva Quebranta: una joya de la viticultura peruana

La uva Quebranta es una de las variedades más emblemáticas de la vitivinicultura peruana. Reconocida por su importancia en la producción del pisco, esta uva criolla tiene una historia fascinante y un origen que ha sido objeto de investigación durante muchos años.

Publicado por:
Ana Gómez González

Su adaptabilidad, resistencia y capacidad para producir vinos y destilados de calidad la han convertido en un referente en el mundo vitivinícola del Perú.

¿Cuál es su origen?

Durante mucho tiempo, se creyó que la Quebranta provenía de una mutación de la uva Negra o Prieta (Listán Prieto), traída por los españoles durante la época colonial. Sin embargo, estudios genéticos han determinado que la Quebranta es una variedad criolla peruana, originada a partir del cruzamiento natural entre Listán Prieto y Mollar Cano.

Gracias a un análisis genético realizado en la colección ampelográfica del Centro de Recursos Biológicos de la Vid de Vassal-Montpellier (INRAE), la Quebranta ha sido inscrita en el Vitis International Variety Catalogue (VIVC) con el código Nº 9840, confirmando su estatus como una uva autóctona del Perú.

El origen del nombre "Quebranta" aún no está completamente claro. Se ha encontrado una referencia temprana en el libro Ensayo sobre las variedades de la vid común que vegetan en Andalucía (1807), donde se menciona a la variedad "Quebrantatinajas", cultivada en varias regiones de España. Se cree que los viticultores peruanos adoptaron este nombre debido a las similitudes morfológicas entre la Quebranta y la Quebrantatinajas, en especial sus racimos compactos y bayas de color variable.

¿Qué características tiene?

La Quebranta es una variedad tinta, aunque presenta un racimo mediano con bayas de tonalidades variables, que van desde el rojo azulado hasta el verde. Se clasifica dentro de las variedades no aromáticas, lo que significa que su expresión en nariz es más sutil comparada con otras cepas. Sin embargo, en boca se destacan sus notas a plátano, manzana verde, pasas negras, pecanas y toques herbáceos.

Una de sus principales fortalezas es su capacidad de concentrar altos niveles de azúcares en madurez, lo que permite obtener un mayor rendimiento en la producción de pisco y vinos secos. Además, su resistencia y rusticidad la hacen una cepa ideal para los diversos climas y suelos del Perú.

La Quebranta en la vitivinicultura peruana

Históricamente, la Quebranta ha sido utilizada principalmente para la producción de pisco, el destilado bandera del Perú. Según el reglamento de denominación de origen, esta uva se encuentra en la categoría de las no aromáticas, junto con la Negra Criolla, la Mollar y la Uvina.

Sin embargo, en los últimos años, vitivinicultores peruanos han comenzado a explorar nuevas posibilidades con la Quebranta, elaborando vinos secos y mistelas que están ganando reconocimiento. Este desarrollo no solo diversifica la oferta vitivinícola del Perú, sino que también representa una alternativa rentable para los productores, especialmente en tiempos de crisis económica y sanitaria.

Comparaciones internacionales

El caso de la Quebranta no es único en el mundo. Variedades como el Torrontés Riojano en Argentina fueron confundidas con cepas españolas hasta que estudios genéticos demostraron su origen criollo. De manera similar, la uva Pedro Giménez en Argentina fue diferenciada de la Pedro Ximénez española. Estos casos demuestran la importancia de la investigación científica para reconocer y revalorizar las variedades locales.

Hoy en día, la Quebranta está siendo revalorizada no solo en el Perú, sino también en el mercado internacional, consolidándose como una de las uvas más importantes de la región.

La uva Quebranta es un verdadero tesoro de la vitivinicultura peruana. Su historia, su origen genético y su potencial para la elaboración de vinos y destilados la convierten en un elemento fundamental del patrimonio enológico del Perú. Con una creciente valorización en el mercado, la Quebranta se proyecta como una cepa con un futuro prometedor, capaz de representar al Perú en el mundo de los vinos y destilados de alta calidad como el pisco.