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¡Nos vamos de vinos! 7 Vinotecas en Madrid que tienes que conocer

Madrid está viviendo una auténtica revolución en su oferta de vinotecas y bares de vinos.

Publicado por:
Ana Gómez González

Los amantes del buen vino tienen a su disposición espacios que combinan propuestas gastronómicas cuidadas, selecciones de vinos únicos y ambientes acogedores. Tanto si buscas explorar vinos naturales, etiquetas icónicas o simplemente disfrutar de una buena copa, la capital ofrece múltiples opciones. Aquí te dejo algunas de las vinotecas madrileñas que más me gustan.

1. Angelita (Calle Reina, 4)

Angelita es una referencia indiscutible en la escena vinícola madrileña. Con más de 3.000 referencias bajo la dirección de David Villalón y su equipo, este espacio es un paraíso para los amantes del vino. Su interiorismo, diseñado por Gos Arquitectura, evoca la conexión con el terruño, creando un ambiente cálido y sofisticado.

¿Por qué visitarlo?

Tiene una carta de vinos que incluye clásicos y propuestas innovadoras.

Sus platos van desde el pisto y los embutidos hasta opciones más contemporáneas como la col asada con beurre blanc de espinas de mero o su menú degustación de ocho pases. Merecen la pena todos.

Tiene una planta baja donde el vino se combina con una exquisita carta de coctelería.

2. Ganz Wine Bar (Calle Almadén, 9)

Lo descubrí hace poco, y sin duda ha ido directo a mi lista de vinotecas favoritas. Está en pleno barrio de Las Letras, y se ha consolidado como un referente desde su apertura en 2021. Tiene más de 500 referencias, y lo mejor de todo es que su carta está en constante evolución. Entre sus vinos destacan pequeños productores nacionales e internacionales y etiquetas icónicas difíciles de encontrar.

¿Por qué visitarlo?

Tiene una rotación quincenal de 30 vinos por copa, lo que garantiza una experiencia siempre renovada.

Entre sus platos te vas a encontrar el brioche de tartar de gamba blanca y papada, las alcachofas confitadas con crujiente de ibérico, o el magret de pato. Tres platos muy ricos para maridar con unas copas de vino.

3. Fun Fun (Calle Don Pedro, 20)

Con un nombre que evoca diversión y ligereza, Fun Fun se centra en los vinos naturales. Este espacio, liderado por un grupo de apasionados del vino, apuesta por productores locales y de mínima intervención, como los vinos de Gredos/Ávila o los reconocidos Esencia Rural de Toledo.

Tienes que visitarlo por:

Su selección de vinos naturales única, con referencias de toda España.

Su menú sencillo pero cautivador, basado en vegetales y hierbas frescas, que incluye platos como ensaladas con menta, eneldo y picantes.

4. Ksdal (Calle Argumosa, 30)

Inspirado en el concepto de bocadillos gourmet y vinos naturales, Ksdal ofrece una propuesta informal pero de alta calidad. Aquí encontrarás referencias únicas, incluyendo vinos naturales de grifo que varían según la temporada.

Tienes que probarlo por:

La carta de bocadillos como el bahn mi vegano con tofu o el red wine beef que redefine lo que un bocata puede ser.

Sus más de 80 referencias en botella y 29 por copa, seleccionadas cuidadosamente para acompañar cada plato.

5. La Caníbal (Calle Argumosa, 28)

Un espacio donde los vinos naturales y las cervezas artesanas se encuentran, La Caníbal destaca por su filosofía de mínima intervención. Sus vinos de grifo son únicos, creados en colaboración con bodegas y diseñados para representar zonas y añadas específicas.

¿Por qué visitarlo?

Tiene 16 vinos de grifo que cambian constantemente, además de una carta con más de 800 referencias internacionales.

Sus platos son simples pero efectivos, diseñados para complementar cada vino sin restarle protagonismo.

6. Cruda (Calle Divino Vallés, 28)

Cruda es el proyecto más reciente de los creadores de Benditos, Vinos y Vinilos. Este espacio explora la vertiente más hedonista del vino natural, ofreciendo maridajes complejos y una carta de comida diseñada para provocar adicción.

¿Por qué visitarlo?

Vas a encontrar más de 20 referencias de vinos naturales por copa, incluyendo añadas viejas y producciones limitadas.

Tiene platos como los torreznos, las gildas o los buñuelos de corvina, ideales para acompañar cada sorbo.

7. Corchito (Calle Salitre, 2)

Recientemente inaugurado, Corchito destaca por su ambiente cálido y su selección de vinos difíciles de encontrar. Los tres socios detrás de este proyecto apuestan por pequeños productores que trabajan con mínima intervención, ofreciendo una carta dinámica que cambia cada dos semanas.

¿Por qué visitarlo?

Por sus vinos biodinámicos como el Luna de Uva de Vida (Toledo), un blend de Graciano y Tempranillo imperdible.

Podrás disfrutar de platos como el Panchito, un perrito caliente con encurtidos, salsa especial y patatas paja, o el helado de sabayón con nueces garrapiñadas.