Esta bodega, símbolo de la región, sigue siendo una de las pocas que mantiene la tradicional botella borgoña. Entre su variada gama de vinos, destaca especialmente Siglo Saco, reconocido mundialmente no solo por la calidad de su contenido, sino también por el distintivo saco de yute que cubre su botella.
Siglo es mucho más que un vino; es una pieza de historia que rinde homenaje a las tradiciones vitivinícolas de la DOCa Rioja. Su origen se remonta a 1927, en la bodega histórica Almacén Pequeño en Fuenmayor, la más antigua de la región. Esta bodega se convirtió en una de las grandes defensoras de la tradición vitivinícola de la zona, ofreciendo vinos de gran calidad que hoy en día son reconocidos internacionalmente. La marca Siglo ha evolucionado, pero siempre ha mantenido intacta su conexión con la tradición, a la vez que introduce innovaciones que la han convertido en una de las referencias del vino riojano.
El origen de Siglo Saco: Tradición y supervivencia
La historia de Siglo comenzó en un periodo de incertidumbre, durante la Guerra Civil Española. Félix Azpilicueta Martínez, dueño de la bodega en aquellos tiempos, preservó una colección de botellas de la cosecha de 1928, considerada mítica en la región. Sin embargo, el conflicto bélico interrumpió los planes de expansión y modernización de la bodega. Tras la guerra, la bodega renació y surgió una nueva identidad en forma de Siglo Saco Crianza, un vino que, desde su primer lanzamiento, se destacó por su calidad y singularidad.
El nombre "Siglo" es un tributo al tiempo que el vino de Rioja llevaba entre las gentes de Fuenmayor, representando la esencia de una región que ha sido, durante siglos, el corazón de la viticultura española. Siglo Saco se presenta como el resultado de un cuidado proceso vitivinícola que involucra el mejor terroir de la región, las mejores prácticas enológicas y, por supuesto, la tradición familiar que siempre ha caracterizado a esta bodega.
El sacado de yute: una tradición recuperada
Uno de los elementos más distintivos de Siglo Saco es su presentación única: las botellas están envueltas en una funda de yute. Este revestimiento de tela tiene un origen práctico, inspirado en las viejas costumbres de los viticultores riojanos. En tiempos pasados, los trabajadores del campo cubrían las botellas con telas húmedas para proteger el vino de la luz directa y los cambios bruscos de temperatura, factores que pueden afectar negativamente su calidad.
Siguiendo esta tradición, la bodega de Siglo Saco decidió crear una funda de yute especial, no solo para mantener el vino fresco, sino también como un tributo a las raíces y la cultura vitivinícola de la región. Esta funda manual ha sido parte esencial de la identidad de la marca desde su creación y, actualmente, la ONG Asprodema, que promueve la integración de personas con discapacidad intelectual, se encarga de coser y envolver cada botella, un acto que transforma cada una de ellas en una pieza de arte.
El terroir de Rioja: la base de un vino único
Siglo Saco no solo es reconocido por su presentación, sino también por la calidad del vino en sí. La región de Rioja es una de las más privilegiadas para la viticultura, no solo por sus suelos, sino también por su clima y su variada altitud. Los suelos de la zona, que incluyen arcillas, arenales y aluviales, así como los microclimas únicos de cada subzona, permiten que los viñedos crezcan y maduren uvas de la mejor calidad, dotándolas de una complejidad y un carácter excepcional.
El proceso de vinificación en Siglo Saco Crianza refleja este potencial. La bodega selecciona cuidadosamente las uvas de diferentes subzonas de Rioja, aprovechando las características de cada área para producir un vino que refleje la riqueza y diversidad de la tierra. El resultado es un vino que no solo es un placer al paladar, sino también un reflejo de la tierra que lo ha visto nacer.
Siglo Saco en el presente: calidad, tradición y sostenibilidad
Hoy en día, Siglo Saco Crianza continúa siendo un referente en la DOCa Rioja. La bodega ha sabido mantener la tradición y, a la vez, adaptarse a las exigencias del mercado moderno. La familia Fernández de Manzanos, actual propietaria de la bodega, continúa con la labor iniciada por Félix Azpilicueta, y ha llevado la marca Siglo a nuevos horizontes, combinando el legado familiar con los avances en tecnología vinícola.
A lo largo de los años, Siglo ha mantenido su compromiso con la calidad y la autenticidad de sus vinos, siendo un emblema no solo de la Rioja, sino de un estilo de vida, una forma de entender el vino como parte fundamental de la cultura y tradición de la región. Además, su compromiso con la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente se refleja en su proceso de vinificación, asegurando que el vino no solo sea de calidad, sino también responsable.
Siglo Saco es un vino para celebrar la tradición; es un legado que celebra el tiempo, la tierra y la gente que han hecho de Rioja una de las regiones vinícolas más prestigiosas del mundo.