Su popularidad no solo se debe a su sabor suave y dulzón, sino también a la influencia cultural que ejerce Corea del Sur a través de su música, cine, y, por supuesto, sus series. Entre ellas, El juego del calamar, una de las series más vistas de Netflix, destaca no solo por su narrativa impactante, sino también por las curiosidades que rodean su proceso creativo. Una de ellas es la estrecha relación entre el creador de la serie y esta bebida tradicional.
¿Qué es el soju?
El soju es un destilado a base de arroz, aunque en sus versiones modernas también se utilizan otros cereales. Su contenido alcohólico oscila entre el 18% y el 25%, aunque hay variantes que pueden alcanzar hasta un sorprendente 54%. Su sabor es ligeramente dulzón, lo que lo convierte en una opción accesible incluso para quienes no son amantes de las bebidas fuertes.
Reconocido por su clásica botella verde, el soju es mucho más que una bebida alcohólica en Corea del Sur: es un elemento central de su vida social y cultural. Se consume en cenas, reuniones de amigos y eventos de negocios. En su forma más tradicional, el soju se destila siguiendo técnicas que datan del siglo X, y su variante premium incluso se añeja en barriles de cerámica, como ocurre con el Hwayo, una de las marcas más exclusivas.
El soju y Hwang Dong-hyuk, creador de El juego del calamar
Hwang Dong-hyuk, el genio detrás de El juego del calamar, compartió en una entrevista que durante los primeros días de escritura del guion, solía beber media botella de soju al día para liberar su creatividad. Aunque admite que no podría repetir esa rutina debido a su impacto físico, este detalle ha generado curiosidad entre los fanáticos de la serie y los interesados en la cultura coreana.
Si bien el soju no aparece directamente en El juego del calamar, su conexión con el proceso creativo del guionista ha aumentado el interés por la bebida. Esto refleja cómo un producto local puede adquirir relevancia global a través de la cultura pop, convirtiéndose en un símbolo no oficial de la serie.
Historia y evolución del soju
La historia del soju es fascinante. Originario del siglo XIII, fue introducido en Corea por los mongoles durante su ocupación. La receta original utilizaba exclusivamente arroz, pero en los años 70, durante un período de hambruna, el gobierno coreano prohibió el uso de este grano para producir bebidas alcohólicas. Como resultado, se popularizó una versión diluida que mezclaba arroz con otros cereales, lo que dio origen al soju moderno.
Hoy, el soju ha evolucionado para incluir sabores como melón, arándanos y batata, lo que lo hace aún más atractivo para el público joven. Sin embargo, la versión tradicional, conocida por su alta calidad y complejidad, sigue siendo valorada, especialmente en restaurantes de alta gama.
Un ritual de consumo
El consumo de soju en Corea del Sur no es solo una cuestión de placer, sino también de tradición. Beber soju implica seguir un ritual que refuerza los valores culturales de respeto y jerarquía:
Servir y recibir con las manos: el más joven debe servir al mayor con ambas manos, mientras que el mayor acepta el vaso con una sola.
Desviar la mirada: cuando el menor bebe, debe desviar la mirada como señal de respeto hacia el mayor.
Beber en compañía: tomar soju solo suele asociarse con la tristeza o momentos difíciles, ya que esta bebida está diseñada para compartir.
Además, la tradición marca que una sola botella rara vez es suficiente, ya que el acto de servir y compartir fomenta la compra de una segunda para "completar el ciclo".
Es el destilado más vendido del mundo
El soju no es solo un fenómeno local. Según el ranking de Drink’s International, es el destilado más vendido del mundo, superando a gigantes como el whisky y el vodka. La marca Jinro, en particular, vendió más de 78 millones de cajas en 2018, consolidándose como líder del mercado global.
Esta popularidad no es casualidad. La versatilidad del soju, su precio accesible, y su capacidad para adaptarse a diferentes contextos sociales lo han convertido en una bebida indispensable, tanto en Corea del Sur como en otros países.
Impacto cultural del soju en la Era del K-Drama
El auge del entretenimiento coreano, desde el K-pop hasta los K-dramas, ha llevado al soju a nuevos mercados. Series como El juego del calamar actúan como vitrinas culturales, despertando la curiosidad del público por todo lo relacionado con Corea del Sur, incluyendo su gastronomía y bebidas.
En muchas partes del mundo, el interés por productos coreanos ha aumentado gracias a estas series. En Argentina, por ejemplo, supermercados como Asia Oriental han notado un incremento en las ventas de soju, particularmente en el Barrio Chino de Buenos Aires. Lo mismo ocurre en otros países, donde la bebida se ha convertido en un símbolo de la cultura coreana.
Soju en variantes premium
Aunque el soju industrializado es el más conocido, las versiones premium están ganando terreno. Estas variantes, como el Hwayo, se producen siguiendo métodos tradicionales y se disfrutan como un whisky, servido "on the rocks". Estas botellas, que suelen ser transparentes o negras, no solo ofrecen una experiencia más refinada, sino que también conectan al consumidor con la rica historia de la bebida.
El soju en la experiencia gastronómica
El soju se disfruta mejor como acompañamiento de la comida coreana, desde el bulgogi hasta el kimchi. Su versatilidad lo hace ideal para maridar con platos picantes, salados o incluso dulces. Para quienes desean explorar esta combinación, muchos restaurantes coreanos ofrecen menús diseñados específicamente para resaltar los sabores del soju.
Si aún no has probado soju, este es el momento perfecto para sumergirte en una de las tradiciones más queridas de Corea del Sur. Y quién sabe, quizás con cada sorbo encuentres tu propia inspiración creativa, tal como lo hizo Hwang Dong-hyuk. ¡Salud! (o como dicen en Corea, “Geonbae”).